Un regalo para Jazzmin (segunda parte)
Caminó por la Calle Pavaneras, dejando inundar su alma por la música. Ese suelo adoquinado la trasladaba a otra época, y le gustó la sensación. Había ido allí en busca de algo. Aún no sabía bien qué era, pero tampoco tenía prisa por averiguarlo.
En Plaza Nueva, las terrazas se encontraban atestadas de guiris que contemplaban a los pintores y malabaristas. Le gustó el ambiente bohemio que se respiraba. Había oído comentar que las calles de Granada rebosaban vida, y era un placer comprobarlo.
Se asomó a los baños árabes, tras la Iglesia de Santa Ana. La música andalusí era como un bálsamo, aún más relajante que el vapor que estos emanaban. El tiempo parecía haberse detenido en ese hamman del siglo XIII, y su ritmo también comenzaba a contagiarse de esa calma.
Prosiguió su recorrido por la Carrera del Darro, hasta llegar al Paseo de los Tristes. Un penetrante aroma a jazmín inundó sus fosas nasales. El sonido del agua de la fuente le recordó que se encontraba en la última ciudad arrebatada a los árabes. “Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre". Alzó la mirada, deteniéndola en el palacio nazarí que se erguía majestuoso sobre la colina. Pobre Boabdil…

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dawn dijo
precioso...
( tengo que felicitar a jazmín? es su cumple o su santo...?)
en fin que paseis muy buen dia vayan aqui mis deseos.
un beso
2 Octubre 2008 | 07:48 AM